El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha apostado hoy por el diálogo social “no como un lujo sino como una necesidad”, en un escenario de cambio profundo en la realidad mundial y en unos momentos de incertidumbre en el que hay que adoptar decisiones en Extremadura, que tienen que estar presididas por un cierto grado de consenso, citando las que se refieren al sistema financiero.
Fernández Vara hacía estas declaraciones durante la inauguración del curso de verano de Consejo Económico y Social de Extremadura (CES), centrado en el Diálogo Social, que se desarrolla en Jarandilla de la Vera en el marco de los cursos de verano de la Universidad de Extremadura (UEX).
En dicho acto han participado también los secretarios regionales de UGT y de CCOO, Miguel Bernal y Julián Carretero, respectivamente, y José Jarones en representación de la Confederación Regional de Empresarios de Extremadura (CREEX), y el presidente del CES, Luís Plá. Además, han asistido la vicepresidenta Segunda y consejera de Economía, Comercio e Innovación, María Dolores Aguilar, y el rector de la UEX, Francisco Duque, entre otras autoridades.
Durante su intervención, el presidente del Ejecutivo regional manifestó que el diálogo social “no es un trámite” sino una parte de la estrategia política, y que al ciudadano le gusta que los que tienen responsabilidades se pongan de acuerdo. Añadió que el diálogo social es una buena herramienta compartida para las expectativas de crecimiento.
Fernández Vara, que inició su intervención felicitándose por la reciente detención del comando Vizcaya , que calificó como “magnífica noticia para todos lo demócratas”, indicó que el diálogo social contribuye a la estabilidad política y social, y que no es partidario del consenso, “sino del acuerdo”, dijo.
EL DIÁLOGO SOCIAL HA CONTRIBUIDO A CONSEGUIR LOGROS SOCIALES EN LA REGIÓN
Por su parte, José Jarones apostó también por el diálogo social en una negociación "franca y directa", y destacó que el diálogo social ha rendido "frutos espectaculares" en la región en los últimos años.
Julián Carretero, por su parte, quién destacó el diálogo social como el marco para el entendimiento y la concertación, se refirió a dos tipos de diálogo sicial, el bipartito entre patronal y sindicatos, y el tripartito en el que interviene además el gobierno.
También hizo referencia a los peligros del diálogo social, por la pérdida de autonomía de las partes y porque puede solapar la acción del gobierno o ser un "subterfugio" para la inacción de dichos gobiernos.
Para Miguel Bernal el diálogo social "tiene una buena parte de culpa" de los logros sociales positivos que se han obtenido en Extremadura en los últimos 20 años, dijo.
En cambio, como efecto negativo, Bernal indicó que el diálogo social "se vende mal" entre los trabajadores, y que se valoran menos sus logros que los obtenidos por la presión y las movilizaciones.
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