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Monterías en Monfragüe
Ecologistas extremeños consiguen 9090 firmas contra las monterías de Monfragüe
  • Publicado: 01/10/2015 12:04
  • por: extremadura.com
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9090 firmantes piden a los grupos políticos de la Asamblea de Extremadura que dejen de realizarse monterías dentro del Parque Nacional de Monfragüe

9090 firmantes piden a los grupos políticos de la Asamblea de Extremadura que dejen de realizarse monterías dentro del Parque Nacional de Monfragüe.
Ecologistas Extremadura ha remitido a los cuatros grupos políticos de la Asamblea de Extremadura las 9.090 firmas hasta ahora recogidas, para pedirles que dejen de realizarse monterías dentro del Parque Nacional de Monfragüe.

Anualmente se realizan decenas de monterías comerciales en terrenos del Parque Nacional de Monfragüe, pese a que están prohibidas por la legislación, con el pretexto del control de poblaciones y selección de los cérvidos. En estas monterías, los cazadores, lejos de seleccionar las presas, tienden a matar a los mejores individuos por sus trofeos y, además, se liberan cientos de perros de rehala que atacan a los animales salvajes que encuentran, aparte de vagar por el Parque, en algunos casos, incluso meses. 

Estas cacerías afectan negativamente al turismo de naturaleza y, de hecho, en la celebrada el 8 de Diciembre de 2013, en pleno puente, el Gobierno de Extremadura aconsejó a las empresas del sector que no se circulara por este entorno público, porque se iba a realizar una cacería en los montes próximos a este lugar de gran valor natural.
Además, los animales que sobreviven aumentan su distancia de huída, dificultando su observación. Estas actuaciones de batidas, rehalas y disparos pueden repercutir de forma negativa sobre especies en peligro de extinción (lince, Águila Imperial, Buitre Negro…), que encuentran en estos santuarios sus últimos reductos, pues son sometidas a un estrés que ocasiona en estas poblaciones un efecto negativo que puede suponer su definitiva desaparición de estos lugares o al menos una merma en el número de ejemplares, por no hablar de los “accidentes” que sin duda ocurren en estas cacerías. 

Se da la contradictoria circunstancia de que la mayoría de estas monterías se desarrollan en lugares en los que no está permitido el acceso a los turistas para su mejor conservación.