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Iberovinac 2015
“Cata Vinos Ibéricos” de Mario Louro en Iberovinac 2015
Mario Louro durante la cata de vinos ibéricos
  • Publicado: 29/11/2015 13:25
  • por: extremadura.com
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El sábado 28 de noviembre tuvo lugar la “Cata vinos ibéricos” de Mario Louro, en el 16º Salón del Vino y la Aceituna de Extremadura.

El sábado 28 de noviembre tuvo lugar la “Cata vinos ibéricos” de Mario Louro, en el 16º Salón del Vino y la Aceituna de Extremadura.

A las 11.30 de la mañana daba comienzo la cata en la que el reputado enólogo comenzaba explicando su trayectoria. Descendiente de una familia de enólogos, considera que ha sido fundamental en su educación este ambiente, ya que le ha permitido crecer y sentir con el vino.

En su casa, tal y como recordaba, se cataban entre 90 ó 100 botellas al día, y eso le ha permitido conocer la enología desde temprana edad.

El primer cava ha sido un Cava Viña Romale Rosado, de Bodegas Romale, Almendralejo. Se trata de un cava en el que se puede captar la mineralidad del terrain y que tiene un color distinto para ser una variedad de blanco. 

Louro ha hecho énfasis a lo largo de la cata de la importancia de la temperatura para cada cava. Asegura que es imprescindible hacer las catas con un termómetro porque la temperatura hace que varíe el aroma.

El primer cava tenía un aroma fresco, dulce en nariz.

El segundo en esta cata fue un Malo Tojo, de Bodegas Malo Tojo Estates, Península de Setúval. En el caso de este vino el hecho de moverlo hace que se pierdan aromas que, como hemos dicho anteriormente, van a variar con la temperatura. Es un vino joven con aromas de frutas cítricas. Louro afirmaba que se intuye el moscatel, pero que está muy camuflado.

A continuación se ha servido Horácio Simões, Bodega Horácio das Reís Simões. Se trata de otro estilo de vino blanco, también de Portugal. El color también es distinto y es aromático aunque poco fuerte en nariz y más en boca. El enólogo recomienda esta variedad para acompañar con quesos, ya que además tiene la ventaja en este maridaje de que deja un gusto largo.

El cuarto vino fue Flor Señorío de Õran, Bodegas Õran, de Almendralejo. Un vino joven, tempranillo. A continuación pasaron a servir el quinto vino ya que Mario Louro consideró una idea interesante poder compararlos ambos.

Este vino número cinco de la cata era António Saramago, Bodegas António Saramago. Es un vino con una gran intensidad y aroma que Louro definía como una “alegría en la boca”. Con un gran gusto a frutos rojos puede parecer un poco seco pero no es muy intenso.

Seguidamente se sirvió Zaleo, D.O. Ribera del Guadiana. Es un vino que tiene fondo,, tal y como afirmaba Louro, y que parece que seca un poco en la lengua, es un estilo complejo de determinar que lo hace intenso pero agradable. 

Después se sirvió Quinta de Alcube, Bodegas João Manuel Gomes Serra. Se trata de un vino con mucho cuerpo. Louro explicó la frescura estructural de este vino. Es un vino elegante y carnoso que, en sus palabras “se agradece en la cata”. Tiene, en su opinión, una muy buena estructura.

El penúltimo vino que se cató en esta selección de vinos ibéricos fue un Palacio Quemado, de Bodegas Viñas de Alange. Es un tempranito que tiene algo de Shiraz. La sala contaba con la asistencia de uno de los bodegueros que ayudó en la explicación de la composición del vino. Los asistentes coincidían en el regusto a menta que tenía el ejemplar, que, tal y como explicaba el experto, puede ser de la barrica o del propio tempranillo. Tiene regustos de chocolate y Louro confesó que no lo había probado antes pero que tiene un gusto que le invita a repetir.

Finalmente se sirvió un António Saramago Reserva tinto, que resultó ser muy aromático y con cuerpo.

La cata finalizó con reflexiones de los asistentes que se mostraron muy participativos a lo largo de toda la cata de vinos ibéricos.

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