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Orquesta de Extremadura
La Orquesta de Extremadura comienza 2016 con reivindicación y cultura
Orquesta de Extremadura en el Concierto de Año Nuevo 2016
  • Publicado: 02/01/2016 10:31
  • por: extremadura.com / Marta Climent
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El ya tradicional concierto de año nuevo de la Orquesta de Extremadura tenía lugar anoche en Badajoz, en el Teatro López de Ayala.

El ya tradicional concierto de año nuevo de la Orquesta de Extremadura tenía lugar anoche en Badajoz, en el Teatro López de Ayala.

La Orquesta abrió el 2016 con un programa muy ameno y una interpretación de calidad. Barón Gitano, la obertura de Johann Strauss, dio comienzo con aires pasionales y un exquisito juego entre cuerda y viento madera. El papel del oboe, interpretado por el solista de la Orquesta de Extremadura, José Martí, fue preciso y elegante. 

Una pieza repleta de matices y cambios de tempo que la orquesta ejecutó con rigor, dirigidos por la batuta del director titular, Álvaro Albiach.

La segunda pieza fue Aceleraciones, también de Johann Strauss. Como su propio indica en esta obra el tempo es el protagonista. La OEX se divirtió con las retenciones y los accelerando e hizo las delicias del público que movía la cabeza al compás de este vals. Melodías románticas y ligeras, agradables de tocar y escuchar que podían haber abierto algún año nuevo allá por el siglo XIX, y que la orquesta hizo suyas.

El fragmento de la Bacanal de Sanson y Dalila, de Camille Saint-Saëns es uno de los más conocidos de esta única ópera del compositor francés. Con unas frases mezcladas entre aires de Oriente pero con un toque romántico, la orquesta sonó plena, a pesar de la inconveniencia que a veces puede crear la acústica del lugar. 

El caserío, preludio de Jesus Guridi, fue la primera de las obras del panorama nacional. Esta zarzuela 'vasca', se conoce con este calificativo por sus inconfundibles melodías que son representativas del folklore del norte de España, como las interpretadas por los piccolos. Fue una animada pieza que destacó la belleza de las composiciones españolas.

La interpretación de Bohemios, de Amadeo Vives, creó una atmósfera de ligereza gracias a los pizzicatos de la cuerda que dio paso a unas místicas melodías. Los pizz fueron impecables y el accelerando y crecendo de cierre suaves pero concisos.

Voces de primavera, de Johann Strauss es una pieza bien conocida por todos que sacaba sonrisas entre los asistentes y gestos de complicidad entre los músicos. Compuesto inicialmente para soprano y acompañamientos, es un vals que aparece en diferentes películas. La conducción de la orquesta fue apropiada, sin permitir que el vals tuviera un tempo excesivamente rápido ni cayera.

Danubio Azul de Strauss es un clásico ya en los conciertos de año nuevo, y la orquesta realizó una interpretación digna de ser bailada. Gran comienzo de la trompa junto al violoncello que adelantaban la limpieza de líneas que interpretó la agrupación. Fue una dirección ligera y viva que requería una técnica acorde. El maestro creó un ambiente vienés en el que la orquesta respondió a sus exigencias, una interpretación personal del director titular de la Orquesta de Extremadura, que, como acostumbra acertó en la calidad de su dirección.

Para finalizar dos obras con un carácter puramente español. La primera de ellas, el pasodoble de la zarzuela "La alegría de la huerta" de Felipe Chueca, una breve pieza que arrancó hasta un 'olé' a su fin.

Doña Francisquita, a continuación, un fandango de Amadeo Vives. Gran trabajo del viento metal y de estilo por parte del director y los músicos. A su final le siguió una larga ovación por parte del público que dio lugar al bis de la Boda de Luis Alonso, con una excelente y lógica ejecución, y al segundo bis que, como no podía ser de otra manera fue esperada la Marcha Radetzky de Johan Strauss.

El director Álvaro Albiach explicó que es el cuarto año que se realiza este concierto y que, tanto la orquesta como él mismo, desean un feliz 2016, además de hacer la petición de una bajada al IVA en la cultura que fue enormemente aplaudida.

El público disfrutó de esta pieza que el maestro no dudó en dirigir tanto a músicos como a asistentes en las palmas.