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Bien de Interés Cultural
Declaración del Yacimiento Arqueológico de Villasviejas del Tamuja como Bien de Interés Cultural
Su declaración como BIC viene justificada por la relevancia histórica, arqueológica y patrimonial de este yacimiento.
  • Publicado: 12/07/2016 16:45
  • por: extremadura.com
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El Diario Oficial de Extremadura (DOE) ha publicado el decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural, en la categoría de Zona Arqueológica, al yacimiento de Villasviejas del Tamuja y las necrópolis de El Mercadillo, El Romazal I y El Romazal II, ubicados en los términos municipales de Botija, Plasenzuela y Cáceres

Este decreto, aprobado por el Consejo de Gobierno el día 5 de julio y publicado este pasado lunes en el DOE, concreta, además, la protección del entorno inmediato, del paisaje circundante, del nuevo BIC, para evitar futuras acciones que puedan dificultar la correcta visualización del mismo, ya que se trata de uno de los castros más emblemáticos de la cuenca extremeña del Tajo, tanto por su importancia histórica como por sus características constructivas.

Su declaración como BIC viene justificada por la relevancia histórica, arqueológica y patrimonial de este yacimiento, puesto que es importante para la comprensión del poblamiento del territorio extremeño en el período conocido como Segunda Edad del Hierro, que culminará con el control por parte de Roma de todos estos territorios.

Villasviejas del Tamuja y las necrópolis adyacentes están enclavados en un paisaje adehesado con presencia de ríos y arroyos que surcan la penillanura pizarrosa y forman los llamados 'riberos' o encajonamientos por la erosión. Conserva restos arqueológicos correspondientes al siglo IV a.C., pero con una ocupación anterior y una continuidad en la utilización del poblado fortificado hasta el cambio de era.

DOS RECINTOS

Este asentamiento tiene la particularidad de contar con dos recintos amurallados independientes, situados en dos pequeños promontorios enmarcados por los meandros encajonados del río Tamuja.

El llamado Recinto A está situado en una península estratégica y de fácil defensa al estar delimitada por el escarpe del citado río y el desnivel producido por el arroyo del Verraco. La zona llana, protegida por dos grandes fosos, permitía un acceso rápido a los recursos prioritarios, como el agua, los campos de cultivo y la dehesa.

El Recinto B se localiza en una pequeña loma al suroeste del anterior. Su forma es cuadrangular, con una pendiente considerable desde la esquina suroeste hacia el flanco norte, que está salvaguardado por el encajonamiento del Tamuja. El resto de flancos, excepto el este, en donde se encuentra también el mencionado arroyo del Verraco, están reforzados por fosos longitudinales tallados en la pizarra natural.

En el entorno del castro se sitúan las tres necrópolis de cremación, El Mercadillo, El Romazal I y El Romazal II, que nos informan de las creencias, organización social e influencias de los pobladores protohistóricos del lugar. Se considera que la primera es la más antigua y presenta restos depositados en urnas, con algunos elementos de ajuar y protegidos a veces por encanchados circulares o cuadrangulares, lo que es un elemento inédito en las necrópolis de Extremadura.