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Patio
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En la monumental ciudad de Trujillo, cuna de descubridores, se alza este hermoso Parador sobre el antiguo monasterio de Santa Clara conservando el ambiente de paz y sosiego que le imprime su estructura conventual. En su interior destacan dos hermosos claustros, uno de ellos renacentista con arcos y columnas; el segundo proporciona al conjunto una nota de luminosidad que embellece el entorno. Ideal para el descanso, el ocio y el trabajo, el Parador cuenta con estancias y detalles de carácter monacal, salones amplios, tranquilos y agradables, habitaciones nobles en las que prima la madera y un bar situado en el espacio que antiguamente ocupara el refectorio. Muy apetecibles resultan los platos del comedor, entre los que destacan la sopa de tomate al comino, las chuletillas de cordero del corregidor y, sobre todo, los embutidos y jamones ibéricos, sin olvidar el helado artesano de queso. |