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Los calores de Junio, el olor a verano, las clases terminando, los planes de las vacaciones, en fin, ese relajamiento general para el que se prepara la ciudad nos recuerda que llega la Feria de San Juan. Legan, cuando menos, la tradición, la nostalgia, el recuerdo; llegan días de calor, de mucho calor, pero soportable porque, a la par, llega la feria de Badajoz, nuestra feria, la reunión de nuestros ancestros en feliz sintonía con la modernidad, con estos tiempos actuales donde ni las nuevas tecnologías ni los nuevos gustos han conseguido apagar unas celebraciones que trascienden la mera anécdota, para convertirse en algo vivo que forma parte de nuestra identidad como badajocenses. |
Reconozco que el párrafo anterior pudiera resultar grandilocuente, tal vez ininteligible pero no deja de ser cierto que, para bien o para mal y respetando todas las opiniones, San Juan, la Feria de San Juan, es la Feria de Badajoz, con sus fallos, con sus virtudes, pero la nuestra, donde todos tienen cabida, la fiesta que a todos nos congrega, el acontecimiento del que nos sentimos partícipes y responsables porque, sencillamente, esto siempre ha sido así. |
A lo largo de la historia, la feria de Badajoz ha cambiado de fechas, ha cambiado de objetivos, ha cambiado de ubicación, ha cambiado de ambientes... pero hay algo que no ha cambiado jamás: el concepto, o sea, que es la Feria de todos y para todos. Da igual que seas religioso o no. Da igual que te gusten las atracciones o no. Da igual que eches de menos algo o pienses que sobre algo, da igual, simplemente porque, al fin y al cabo, sigue siendo nuestra feria, la feria de San Juan, la fiesta de Badajoz. Todo el mundo lo tiene claro. Es nuestra cita anual. Con nuestras casetas, nuestro calor, nuestros feriantes, nuestro chiringuitos, nuestros niños incansables, nuestras comidas de amigos y empresas, nuestros toros, nuestros espectáculos... La feria de todos, la fiesta de Badajoz, la fiesta que conocen en Extremadura y Portugal, la cita imprescindible, que una vez al año nos hacen recordar que Badajoz también se sabe divertir, también tiene fiesta patronal aunque uno no lo crea, también tiene fiesta grande aunque uno la vea pequeña, también tiene feria aunque uno se vaya a la playa. Badajoz, en otras palabras, tiene feria, la feria de Badajoz y, como en todas partes, eso admite todo tipo de interpretaciones y opiniones. Lo único que es inalterable es que la feria de Badajoz, las fiestas de San Juan forman parte de nuestra historia como ciudad y muchos de nuestros mejores recuerdos tienen que ver con la feria de otros tiempos. Eso es lo importante, eso es lo que hay que disfrutar y eso es lo que debemos intentar recuperar adaptándonos a los nuevos tiempos.
Sean, pues, estos días, días de fiesta, con moderación y mucha diversión. |
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