|
|
Lo dijo el alcalde de Badajoz en su breve intervención: las corridas de toros son la «columna vertebral» de la feria de San Juan y el cartel de este año contribuirá de manera decisiva a dar esplendor a las fiestas mayores de la ciudad.
Miguel Celdrán reaparecía en público después del accidente de circulación que sufrió la pasada semana cuando, en su condición de senador viajaba a Madrid para asistir a una de las habituales sesiones de la Cámara Alta. Una tirita azul en su dedo índice parecía ser la única secuela de aquel serio percance. Pero no. El primer edil insistía en que «gracias a Dios no he sufrido ni un rasguño».
El regidor pacense felicitó a los empresarios Jesús Ortiz y José Coutiño por la excelente oferta taurina que han logrado montar en unas circunstancias muy complicadas por el Campeonato Mundial de Fútbol. Los responsables de la Sociedad Coso de Badajoz han arrastrado a oros para atraerse los ases de espadas y "bordar" el cartel.
En esa baza se han traído a Miguel Angel Perera, El Juli, Alejandro Talavante, Enrique Ponce, Morante de la Puebla, Rivera Ordóñez, El Fandi, Sebastián Castella y Eduardo Gallo. Casi nada. Pero los aficionados echan en falta un nombre, el de Antonio Ferrera. ¿Qué pasa con Ferrera? se preguntaban y, en nombre de muchos, preguntó nuestro cronista Juan Ángel.
Cuestión de dinero
La ausencia del diestro de Villafranco es debida, sencillamente, a un desacuerdo con los empresarios. Un desacuerdo puramente económico. Coutiño se negó a revelar qué cantidad pedía Ferrera por actuar en Badajoz, «porque eso es algo que debe quedar reservado», pero los que conocen bien el percal como Diego Bardón, genio y figura, hablaban de 72.000 euros, una cantidad respetable. Doce millones de los de antes, oiga, inaceptable para los empresarios.
Aparte la cuestión del "mardito parné" no ha habido nada más, aseguró Coutiño. Esta vez no ha podido ser, pero otra vez será, vino a decir el empresario.
La ausencia de Ferrera queda compensada por la presencia del también extremeño Alejandro Talavante, toda una revelación en la Feria de San Isidro de Madrid, aunque como señaló el crítico Antonio Castaño, quienes han seguido de cerca la evolución de este joven se sabía que tarde o temprano daría la campanada. Y vaya si lo ha hecho y nada menos que en en Las Ventas, la catedral mundial de la tauromaquia.
Entre las muchos aficionados que acudieron al acto se encontraban dos que lo son a muerte: Miguel Ángel Perera y Eduardo Gallo, diestro este último que sufrió una grave cogida y que se ha ganado por derecho propio un lugar en este cartel de lujo.
En los muchos grupos que se formaron en la planta alta de El Corte Inglés tras la presentación pudo verse a Luis Díaz Ambrona, presidente de la Asociación de Criadores de Retinto; José Manuel Rubio Gómez Caminero, decano del colegio de Abogados de Badajoz. Si se citan aquí es porque, como Diego Bardón, no suelen aparecer en actos semejantes.
|