Puedo decir que más de 50 años avalan al restaurante mesón de jara como uno del establecimiento especializados en la mejor cocina tradicional. La jara empezó siendo la posada de los viajantes ya que en la antigua Casa Andrés se hospedaban y comían aquellos que se dedicaban a recorrer los pueblos ofertando sus productos.
Desde entonces el mesón la Jara se a preocupa de dar a sus comensales hospitalidad, creando un ambiente cargado de familiaridad. Para ellos se especializo en la elaboración de una cocina trabajada que recuerda a las abuelas. En un principio se hicieron muy populares con sus platos de caza aunque luego prosiguieron el camino de la investigación rescatando viejas recetas extremeñas. Cocina basada en principalmente en materias primas autóctonas sencilla directa, libre de artificios cuyas viandas especiales representadas por el cerdo, cordero gallina y caza; productos silvestres, productos básicos que se matizan y sazonaba con el manejado uso del ajo, cebolla perejil laurel… regados siempre con los mejores caldos que proporcionan las bodegas extremeñas y especialmente promocionados los de nuestra zona.
Como todos sabemos Puebla de la Reina no es un lugar de paso no cae a mano de nada y mucha gente lo han buscado para poder llegar a recordar el sabor y los olores de su niñez o simplemente conocer autentica y tradicional cocina en el mesón La Jara “Casa Andrés”. Negocio familiar gestionado por los hermanos Macias Amado, ofreciendo durante años una cocina fundamental para el conocimiento de la cocina Extremeña. Actualmente dirige el mesón la benjamina de la Saga Mª del Mar pretendiendo con sus recetas que siga el espíritu del patriarca Andrés.
Y el buen hacer de Mª Antonia con sus recetas. Que este local vuelva a sus años de esplendor apostando por una gran calidad no solo del producto sino tambien de la gastronomía y el servicio. Ya que nuestros visitantes desean gozar de nuestros paisajes, monumentos costumbres pero así mismo desean saborear una cocina bien elaborada u aun buen precio atreviéndose a asegurar que quedaran gratamente satisfechos.
|