El 70% de los escaladores utiliza pies de gato más pequeños de su talla, siendo esta la causa del 60% de las lesiones en sus pies
- Publicado: 12/05/2026 17:39
- por: extremadura.com
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Un estudio realizado en Extremadura ha analizado la influencia del tamaño de los pies de gato en las condiciones del pie del escalador.
Los resultados de la investigación, que ha sido publicada en la Revista Nacional de Podología que edita el Consejo General de Colegios de Podólogos de España, ponen de manifiesto que el 70 por ciento de las personas que practican la escalada utiliza unos pies de gato hasta dos tallas más pequeñas que su talla habitual. Ese uso progresivo y continuado de este calzado inadecuado es la causa del 60 por ciento de las lesiones en los pies de estos deportistas, la más frecuente es el hallux limitus (dedo gordo rígido).
Los autores de este trabajo son Paula Cobos Moreno, Sandra Iglesias García y Beatriz Gómez-Martín, podólogas vinculadas a la Universidad de Extremadura, y Álvaro Astasio Picado, podólogo de la Universidad de Castilla La Mancha. El equipo ha estudiado una población de 53 escaladores (32 hombres y 21 mujeres) pertenecientes a la Federación Extremeña de Montaña y Escalada (FEXME).
El objetivo de esta investigación era observar la relación entre la talla del pie de gato y la aparición de lesiones en los pies derivadas de su uso, según explica Paula Cobos, quien recuerda que este estudio viene a completar su tesis doctoral, ‘Estudio epidemiológico de las lesiones del pie asociadas a la práctica de la escalada deportiva’, defendida en la Universidad de Extremadura.
INSPECCIONES Y EVALUACIONES PODOLÓGICAS CON TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA
El estudio observacional, de carácter descriptivo, transversal y prospectivo, se realizó con escaladores voluntarios, usuarios habituales del rocódromo CerezaWall de Plasencia (Cáceres), miembros de la FEXME. Los autores realizaron encuestas de cribado, exploraciones físicas y diagnósticos a través de pruebas e inspecciones y evaluaciones podológicas con herramientas de la última tecnología, como la plataforma de fuerzas cedida para la ocasión por la Clínica Podológica del Centro Universitario de Plasencia. En las inspecciones clínicas vieron alteraciones morfo-estructurales (hallux valgus, hallux limitus, dedos en garra), dermatológicas (ampollas, problemas ungueales, patrones hiperqueratósicos, hematomas) y ungueales.
“Pudimos comprobar que el 70 % de los escaladores utilizaba un pie de gato más corto que su pie, observándose una diferencia significativa entre la longitud del pie y la del calzado. Al relacionar los años de experiencia con la aparición de lesiones, también se observó una diferencia significativa, las más frecuentes fueron hallux valgus (juanetes), hallux limitus e hiperqueratosis, responsables todas estas patologías del 60 % de las lesiones”, señala.
La escalada deportiva ha ganado popularidad de forma exponencial en los últimos años, posiblemente por el aumento de competiciones y por su inclusión como deporte olímpico en los Juegos Olímpicos de Tokio (2020). Este auge ha conllevado un incremento proporcional de lesiones.
En las causas de las lesiones influyen factores intrínsecos (propios del individuo) y extrínsecos, como técnica deficiente, uso o elección inadecuada del material y, en el caso del pie, la falta de conocimiento sobre la selección del calzado deportivo apropiado.
¿QUÉ OCURRE DENTRO DE LOS PIES DE GATOS?
La reducción de la capacidad interna del calzado fuerza la compresión del pie, alterando morfología y función de sus estructuras. El pie se “acorta” por supinación y contracción de estructuras plantares. En el antepié, las articulaciones interfalángicas proximales (y con frecuencia las distales) flexionan, mientras que las articulaciones metatarsofalángicas se hiperextienden, resultando en dedos en garra. La literatura sobre el pie del escalador señala que la mayoría ha sufrido algún dolor o deformidad durante la práctica de este deporte, ya sea en el pie o en el tobillo.
Las lesiones más comunes son hiperqueratosis, infecciones del lecho ungueal, marcas de presión, neuropatías y hematomas subungueales. A largo plazo, el uso de pies de gato ceñidos puede conducir a hallux valgus (juanetes) o hallux limitus. “Nuestros resultados concuerdan con la relación directa entre años de práctica y aparición de trastornos del antepié por mala elección de talla”.
LOS ESCALADORES ACEPTAN EL DOLOR PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO
Aunque un pie de gato bien ajustado puede ayudar biomecánicamente a prevenir trastornos crónicos, la talla cobra especial relevancia. “Buscan un ajuste “de segunda piel” y, para lograrlo, muchos escaladores aceptan el dolor durante y después de escalar. Se ha descrito el uso de pies de gato extremadamente ceñidos, incluso hasta 4 tallas por debajo de la talla real”, explica el estudio. “Entre el 80 % y el 90 % refirió dolor en el pie durante la práctica asociado al uso del pie de gato, dolor que aceptan para mejorar el rendimiento”.
La investigadora reconoce que “estos deportistas son conocedores de que la elección de un calzado más pequeño acaba dañando sus pies. Es una opción personal, que hacen de forma habitual, por costumbre, porque dicen que sienten que consiguen más agarre con un calzado más pequeño”.

