Con ganas de comentar algo de vuestro IMPRESIONANTE viaje por esas tierras pateadas por tantos miles de peregrinos,al llegar a Molinaseca, se viene a mi recuerdo de hace 18 abriles, mi viaje por ellas y aun saboreo el baño que me di en esas piscinas naturales agua abajo del puente, y como no el cocido "maragato"que nos metimos entre pecho y espalda sobre las 9 de la noche ,pues esa era la hora que nosotros haciamos una comida en serio(nosotros en bici) y relax despues tumbados en los prados oyendo el murmullo del rio.INOLVIDABLE.
Me traen añorados recuerdos de mi inconcluso camino que ,precisamente inicie con Toribio y Quini desde las montañas navarras de Roncesvalles.Las mismas o parecidas inquietudes me asaltaban continuamente en los preparativos:peso de la mochila,botiquín,ropa….. Pero lo mejor de todo es la hermosa y fortificante sensación de tener alguien al lado con quien compartir el CAMINO,ya sea como compañero(lo mejor y aconsejable) o como amigo de fatiga,de albergue. Siempre se formaba una camarilla en los albergues al finalizar la etapa,en la que charlábamos después del esfuerzo.Y además.si se perdía algo,bastaba con preguntar para ! hale hop ¡ encontrarlo. Es una maravillosa experiencia para conocerse así mismo y comprender a nuestros semejantes.en situaciones distintas e imprevisibles.
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Casi huelo lo que cuentas, es como la segunda parte de Diario de un Mago, imagino que como Coelho la espiritualidad, la mágia del camino, estaba latente en vosotros.
Espero que no tarde el cuarto, Besos.
me encanta,y con la manera de narrarlo es como si lo estuviera viviendo en persona,no es lo mismo, pero es algo que tengo tantas ganas de hacer que me muero de envidia, sana,después de leerlo mis ganas son mayores, espero cumplir mi deseo, poder contarlo aquí para confirmar lo entrañable que es ,porque se nota que se vive esta experiencia de manera única....bueno no me enrollo que me encantaaaaaaaaaaa.
seguid contandooooooooooooo.....
Me traen añorados recuerdos de mi inconcluso camino que ,precisamente inicie con Toribio y Quini desde las montañas navarras de Roncesvalles.Las mismas o parecidas inquietudes me asaltaban continuamente en los preparativos:peso de la mochila,botiquín,ropa.....
Pero lo mejor de todo es la hermosa y fortificante sensación de tener alguien al lado con quien compartir el CAMINO,ya sea como compañero(lo mejor y aconsejable) o como amigo de fatiga,de albergue.
Siempre se formaba una camarilla en los albergues al finalizar la etapa,en la que charlábamos después del esfuerzo.Y además.si se perdía algo,bastaba con preguntar para ! hale hop ¡ encontrarlo.
Es una maravillosa experiencia para conocerse así mismo y comprender a nuestros semejantes.en situaciones distintas e imprevisibles.
¡Que bonito, lo que estás narrando! Eres muy valiente al igual que los miles de peregrinos que se exponen TODOS los días a tantos kilométros, con las inclemencias del tiempo, madrugones, ampollas, cansancio, tendinitis... uff, solo de pensarlo tengo agujetas.
Por que salir un fin de semana, y hacer maximo veinti pocos kilometros, no es machacarte 250 a lo largo de 12 dias o más en el caso de otros peregrinos. ¡Mucha fuerza de voluntad!